entrar Entrar

Profesional
Fotos
Videos
  Textos  
 
Canciones
Poemas
Cuentos
Sueños
Otros
Salud
Cosas
Risas
Enlaces
Política

tablas

 

 

 

Web Hosting

La crisis (otra vez)

 

En el debate sobre la crisis se están obviando las preguntas fundamentales, porque se dan por hecho las respuestas. Las preguntas fundamentales son:

¿Qué es crisis? En griego significa decisión. Efectivamente, es un gran momento para tomar decisiones. Pero el sentido en el que suele usarse es otro, uno siniestro y absolutamente negativo, el de situación crítica.

¿Hay crisis? Un lugar en paz donde se respetan (en general) los derechos humanos, donde nadie muere de hambre, donde el SIDA se está erradicando, la sanidad es gratuita y universal, y encima se puede insultar tranquilamente a los gobernantes, no está en una situación crítica, sino tranquila. En Europa la última crisis fue en los Balcanes, hace más de una década. Es que, si llamamos crisis a esto, ¿cómo llamamos a lo de, por ejemplo, Somalia? ¿Catástrofe? ¿Y a lo de Haiti? ¿Hecatombe? ¿Holocausto? …La escalada semántica no lleva a nada. Lo que hay es puramente una crisis económica, nada más.

¿Hay crisis económica? Pues en realidad, tampoco. Lo que hay es una fase descendente natural del eterno ciclo del crecimiento, el cual, en conjunto, tiene una clara tendencia positiva. Sigo hablando de Europa, claro.

¿La crisis es mala? Una fase descendente no es necesariamente mala, y es necesaria para evitar, o al menos limitar, ese crecimiento rápido y carente de objetivo que tanto mal ha hecho, sobre todo a la zona mediterránea. El problema es que a estas alturas ya está todo el pastel cortado, y la única manera de crecer es que otro mengüe. A pesar de todo, al final una cosa es cierta: los millones de parados.

¿El paro es malo? Imaginemos un viaje de cuatro personas en coche; uno maneja el volante, otro los pedales, otro los intermitentes, y otro mira por los espejos. ¿Absurdo, no? Pero es exactamente lo que está pasando en Europa, que cuenta con cientos de millones de personas desempleadas o subempleadas, y aun así la sociedad sigue funcionando y en situación tranquila. Y todavía sobra gente. La solución es, obviamente, turnarse: en vez de cuatro personas durante ocho horas, cada una durante dos. Y los demás pueden dedicarse a…pues… los demás…

¿Qé hacemos con los qe no trabajan? Muy sencillo: mantenerlos. Como ahora, pero más. Pero no demasiado. Si quieren lujos, que trabajen. Para eso hay dinero de sobra, y todo el mundo lo sabe; sólo que mal repartido, despilfarrado y robado en grandes cantidades. Y justo los que se benefician de esas tres cosas, son los que serían más perjudicados por el cambio, ya que el trabajador tendría más poder de negociación.

Vale, entonces, en Europa no hay crisis. Pero ¿cómo se puede mejorar? Cambiando el modelo. Para vivir mejor: reducir la jornada laboral, subir los sueldos y aumentar las ayudas a los desempleados. Para poder pagarlo: endurecer los impuestos a los ricos, endurecer los controles a los gestores, implantar un impuesto global, luchar contra los paraísos fiscales, abaratar muchísimo el despido (sí), y echar a diez funcionarios y dejar uno y un ordenador.

Al fin y al cabo, es un gran momento para tomar decisiones.

 

 ScuilaWeb  | contacto  | estadisticas  | mapa web  | eco Web ecológica